Los animales lastimados y en peligro de extinción pueden contar con Stephanie Cohen. Cuando tenía ocho años, Stephanie leyó un artículo en un periódico local sobre un manatí lastimado en Florida. Desde el jardín de infantes, siempre tuvo fascinación por los manatíes y leía todo lo que podía sobre ellos. En ese momento sintió que tenía que hacer algo para ayudar. Hizo broches artesanales con forma de manatí y los vendió a sus amigos y parientes para generar conciencia sobre la situación de estos animales. Donó todas las recaudaciones al Instituto de Investigación Hubbs-SeaWorld para contribuir con el cuidado de los animales marinos lastimados.
La experiencia que tuvo con la recaudación de fondos para los animales marinos hizo que Stephanie se involucrara más en la defensa del bienestar de los animales, a pesar de que sólo era una niña. De hecho, lo que aprendió de sus propios esfuerzos para ayudar a un manatí herido fue que los niños sí pueden marcar una diferencia. A medida que otros niños se enteraron de su labor, comenzaron a preguntarle cómo podían colaborar y Stephanie se dio cuenta de que tenía la oportunidad de aprovechar este impulso y crear una organización sin fines de lucro que se centre en los niños para fomentar los derechos de los animales.
El resultado fue Kids Making A Difference, una organización de acuerdo con la disposición 501(c)3 dedicada a niños que les interesa el bienestar de los animales y la protección del medio ambiente. Los voluntarios de Kids Making A Difference influyen en sus comunidades por medio de la participación en programas de limpieza de las calles de la ciudad, la adopción de mascotas sin hogar y la recolección de artículos para ellas, y la recaudación de fondos para la preservación de las especies en peligro de extinción. Durante las secuelas del huracán Katrina, los voluntarios de la organización fueron al rescate de los refugios de animales que habían sido perjudicados por el desastre.
“Todo comenzó hace cinco años y seguimos fortaleciéndonos”, dice Stephanie, presidenta de una organización que ahora tiene miembros en todo Estados Unidos. Hoy Stephanie cursa el décimo grado y presentó su organización en la escuela secundaria, donde alcanzó su máximo crecimiento. Durante el año escolar pasado, los voluntarios de Kids Making A Difference ayudaron a varios refugios para animales, adoptaron un manatí para una clase de tercer grado y se mantuvieron ocupados en varios proyectos de reciclaje.
Para obtener más información sobre Stephanie Cohen y su causa, y sobre cómo marcar una diferencia, visita: www.kmad.org.
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