Ronald Dundon sufrió un paro cardíaco repentino en febrero de 2003. El equipo de emergencias que acudió pudo salvarlo gracias a la resucitación cardiopulmonar y al desfibrilador externo automatizado. Una vez recuperado, Ronald fundó AED Fund of Kalamazoo County en Michigan, para ayudar a incrementar las probabilidades de supervivencia de las futuras víctimas de paros cardíacos repentinos en comunidades marginadas.
AED Fund recauda fondos para comprar desfibriladores externos automatizados para el personal de primeros auxilios, las escuelas secundarias y medias del condado de Kalamazoo. La organización también se asoció a Kalamazoo County Medical Control Authority y al sistema de servicios de emergencia médica, para asegurarse de que los departamentos de bomberos que lo necesitan reciban este dispositivo que salva vidas. Además, AED Fund enseña al público sobre la necesidad de saber resucitación cardiopulmonar y de aprender a utilizar los desfibriladores externos automatizados, además de indicarles dónde pueden hacerlo. Es más, como instructor de resucitación cardiopulmonar certificado, Ronald da clases gratuitas de resucitación cardiopulmonar básica.
Las investigaciones de Ronald han demostrado que al empeorar la situación económica de Michigan, la mayor parte del personal de primeros auxilios (alguaciles del condado, funcionarios de seguridad pública y departamentos de bomberos) tiene presupuestos demasiado limitados como para comprar desfibriladores externos automatizados. El personal de zonas rurales puede que tenga una sola unidad disponible, o ninguna. Para resolver esto, AED Fund ha donado treinta y nueve desfibriladores al personal de primeros auxilios del condado de Kalamazoo, lo que contribuye al aumento del índice de rescate general. Desde entonces, el grupo de Ronald ha ampliado su alcance y ha donado decenas de dispositivos para ayudar a equipar al personal de primeros auxilios en ciudades y pueblos de todo el condado de Kalamazoo.
Por lo general, las víctimas de paros cardíacos repentinos tienen sólo siete minutos como máximo para ser rescatadas. Como ciudadano preocupado por este tema de la manera en la que sólo un sobreviviente puede estarlo, Ronald Dundon comprendió que muchas comunidades de Michigan necesitaban los mismos equipos y entrenamiento médicos que habían salvado su vida. Comenzó a difundir la importancia de la resucitación cardiopulmonar y los desfibriladores externos automatizados en grupos cívicos, clubes, organizaciones fraternales y sindicatos de todo el país. Y lo más importante fue que el trabajo de Ronald como voluntario con AED Fund ha ayudado a garantizar que el personal de primeros auxilios de Michigan tenga el entrenamiento y los equipos necesarios para salvar muchas vidas.
Para saber más sobre Ronald Dundon y su causa, y sobre cómo marcar una diferencia, visite: www.aedfund.org.
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