Con apenas once años de edad, Rocco Fiorentino ya dejó una marca en las políticas públicas, una marca en braille. Ciego de nacimiento, Rocco ha ejercido presión con éxito sobre los legisladores de Nueva Jersey para que los niños ciegos o disminuidos visuales tengan acceso a la enseñanza de braille en todas las escuelas públicas del estado. A los cinco años de edad y luego a los ocho, Rocco se dirigió a los legisladores de Nueva Jersey y los convenció de que dediquen un total de USD1,2 millones a la enseñanza de braille y servicios relacionados para niños. En su segundo discurso, Rocco explicó a los legisladores reunidos en el Foro sobre el Presupuesto Estatal (al que asistió con su madre) que él y otros niños ciegos terminarían siendo analfabetos si el estado no comenzaba a darle más importancia a la enseñanza de braille. Más adelante, un legislador estatal comentó en una conferencia de prensa en la escuela de Rocco que “así como ustedes conocen a Rocco como un amigo de la escuela, él también es amigo de los niños ciegos de Nueva Jersey, por ayudarlos a que tengan las mismas oportunidades de alfabetizarse y cultivarse, gracias a sus esfuerzos de ejercer presión para promover la enseñanza de braille”.
Los fondos adicionales asignados por el estado han permitido a Nueva Jersey contratar a doce instructores de braille más para que eduquen a los niños ciegos o disminuidos visuales en las escuelas públicas, lo que aumenta el tiempo de clase en el que los niños aprenden el código braille. Debido a la especialización de la enseñanza de braille, es vital que los alumnos pasen la mayor cantidad de tiempo posible con el instructor. El costo de traducir un libro de texto a braille puede ser de casi tres mil dólares y debe encargarse un año antes del comienzo de la clase que lo necesita. Como los libros en braille son muy grandes, por lo general los niños necesitan dos escritorios y una silla ajustable para facilitar la lectura, además del lector braille y demás suministros. En resumen, para que un niño pueda leer un solo libro en braille, se deben cubrir diversos gastos; sin embargo, como Rocco indicó de manera acertada, tan sólo el costo moral de que un niño ciego crezca analfabeto es muchísimo mayor.
Rocco Fiorentino fue bebé prematuro de cinco meses y pesó sólo 700 gramos al nacer. Debido a su nacimiento extremadamente prematuro, muchos de sus órganos sólo comenzaron a desarrollarse luego de su nacimiento. Según los médicos, Rocco tenía menos de cinco por ciento de probabilidades de sobrevivir; tuvo que soportar doce cirugías mayores, pero hoy lleva una vida saludable y activa. El efecto secundario de su nacimiento prematuro fue la ceguera.
Además de hablar en representación de los ciegos (ha ejercido presión sobre el gobierno estatal desde los cinco años de edad), Rocco también es líder y voluntario de una organización sin fines de lucro fundada por su familia. Con su nombre inspirado en Rocco, The Little Rock Foundation proporciona recursos vitales para niños, parientes, terapeutas y educadores que enfrentan problemas relacionados con la ceguera. Fundada por los padres de un niño ciego, la organización es la única orientada a satisfacer las necesidades de otros padres que buscan información para ayudar a sus hijos. Además de ofrecer diversos materiales de lectura, la fundación también tiene dos centros de recursos de dedicación completa en Filadelfia, uno en el Children’s Hospital of Philadelphia y otro en el Wills Eye Hospital of Philadelphia. The Little Rock Foundation ofrece un programa de becas, un campamento de verano y organiza eventos regulares de asistencia comunitaria. La aparición de Rocco en diversos foros públicos ha conseguido elevar el perfil de la fundación y ha permitido a más familias beneficiarse de los muchos recursos.
Para saber más sobre Rocco Fiorentino y su causa, y sobre cómo marcar una diferencia, visite: www.tlrf.org.
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