Lorraine Kerwood, de cuarenta y siete años, no es de cumplir con las expectativas. Junto a sus diez hermanos, creció en una familia con escasos recursos económicos pero con abundante violencia y abuso. Los profesores dictaminaron que tenía dificultades mentales y la enviaron a clases de educación especial. A continuación, pasó por una sucesión de trabajos de poca monta, desempeñándose de obrera. Aún así, cuando Lorraine volvió a la escuela ante la insistencia de una amiga, se convirtió en una estrella académica, que finalmente obtuvo la mención honorífica de la Universidad de Oregon. Durante este tiempo, la estudiante que alguna vez tuvo "dificultades", se enseñó a sí misma a reconstruir computadoras, que luego regalaba a las personas que no tenían recursos para comprarlas. Ya con su nueva habilidad y su eterna sensibilidad hacia los problemas de los desfavorecidos, Lorraine fundó NextStep, un centro de reciclaje de computadoras sin fines de lucro.
Uno de los objetivos principales de la organización de Lorraine es reciclar hardware de computadoras y otros equipos electrónicos para alejar del medio ambiente los residuos peligrosos. Según el Instituto para la Autodeterminación, actualmente se guarda casi el setenta y cinco por ciento de los componentes electrónicos que, de desecharse, provocarían una crisis ambiental. Pero los esfuerzos de reciclaje que realiza Lorraine no sólo benefician al medio ambiente. Al proporcionar computadoras recicladas a las personas menos afortunadas, también está ayudando a que se achique la brecha digital.
NextStep ha facilitado once mil computadoras a comunidades desfavorecidas o discapacitadas aquí y en el extranjero. Se han enviado más de quinientas computadoras a escuelas rurales de Guatemala, orfanatos y organizaciones no gubernamentales. Esto atrajo la atención de instituciones corporativas, gubernamentales y académicas. La Universidad Tulane, por ejemplo, examinó los laboratorios informáticos que NextStep construyó en sociedad con las comunidades rurales maya. Tulane determinó que los laboratorios habían mejorado las vidas de más de cinco mil niños guatemaltecos.
Bajo el liderazgo de Lorraine Kerwood, NextStep ha reciclado más de mil toneladas de desechos y reacondicionado más de once mil computadoras y otros dispositivos electrónicos. Lo que es más importante, Lorraine se asegura de que muchos niños desfavorecidos tengan hoy las oportunidades que ella no tuvo en su infancia. Dentro del personal y los voluntarios que integran su organización se encuentran personas a las que los servicios sociales no podían ubicar en el mercado laboral debido a prejuicios que datan de muchos años atrás. La función de Lorraine y su organización es fundamental para achicar la brecha digital y destruir ciertos estereotipos, ya que de esta manera aumenta las oportunidades para todos.
Para saber más sobre Lorraine Kerwood y su causa, y entender de qué manera tú puedes marcar una diferencia, visita: www.nextsteprecycling.org.
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