Dan trabaja con adolescentes en peligro. Solía pertenecer a una pandilla y ahora enseña a los niños a llevar adelante una vida sin el tipo de violencia que él experimentó durante su juventud. Su objetivo es que se sientan apreciados y queridos para que así puedan amar a otros.
La mayoría de las personas no se ocupa de los adolescentes en peligro y a quienes es imposible brindarles cariño. Nadie logra ver el dolor más allá de la ira de la forma que lo hace Dan.
Dan trabaja a tiempo completo en una estación de servicio Jiffy-Lube. No es un empleo fascinante pero trabaja duro, de 7 a.m. a 7 p.m., y dedica todo su tiempo libre a los adolescentes.
En realidad tiene 2 empleos de tiempo completo y nunca se queja de ello. Por lo tanto, se merece el mayor reconocimiento y distinción por sus esfuerzos.
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