La compañía Alaska Pulp Corporation, la mayor empleadora en Sitka, cerró la planta de celulosa de la ciudad en 1993. Prácticamente de la noche a la mañana, dos tercios de la fuerza laboral perdieron sus puestos de trabajo. 100 familias se fueron de la ciudad. El cierre de la planta de celulosa marcó un momento de crucial importancia para la comunidad de 8.500 habitantes de nuestra isla. Los líderes políticos culparon a los ecologistas por el fracaso de la planta. Esta población amargamente dividida, enfrentaba a los ecologistas con los defensores de la industria maderera. Durante estos tiempos difíciles, Lisa Busch llenó el vacío. Encabezó la formación de una nueva organización destinada a suministrar dinero para el reentrenamiento de los ex trabajadores de la planta, para que encontraran un nuevo empleo como constructores de caminos. Busch sostenía la opinión de que un mejor sistema de caminos mejoraría la calidad de vida de los ciudadanos y ofrecería trabajos. Además, infundiría una nueva vida a nuestra economía, al hacer del pueblo una atracción turística para los residentes de las urbes que desean una experiencia en la naturaleza. Busch convirtió su concepto en realidad al crear Sitka Trail Works (Trabajos de caminos de Sitka).
La capacidad de Lisa para unir a la gente hace de Sitka Trail Works una organización ecológica modelo. Ha formado un nexo entre los ecologistas y los defensores de la industria maderera, al emplear a trabajadores desplazados y ayudar a la comunidad a seguir adelante a pesar del cierre de la planta. Sitka Trail Works ha construido miles de caminos para la comunidad y los turistas, quienes aportan los ingresos que el pueblo tanto necesita. Como organización, The Sitka Trail Works continúa su proceso evolutivo. Ahora construye, mantiene y promueve los senderos de la masa terrestre y municipio más grandes del país. Lisa prosiguió su trabajo con la formación de Sitka Tree and Landscape Comittee (Comité de árboles y paisajismo de Sitka), que coordina nuevos proyectos de paisajismo. Ella considera que los proyectos de árboles y paisajismo resultan esenciales para mejorar la calidad de vida y unir a los residentes a través de trabajos que involucran a toda la comunidad. Además, recauda dinero a través de comercios locales y colabora en forma voluntaria para solicitar subsidios.
Lisa trabajó como periodista de radio pública mientras formaba Sitka Trail Works. Durante su tiempo libre, solicitó subvenciones, redactó miles de cartas y efectuó cientos de llamadas telefónicas para recaudar dinero y respaldo para el proyecto. Su compromiso tuvo éxito. La organización ahora cuenta con más de 500 miembros y ha construido caminos por más de dos millones de dólares. Como presidenta de Sitka Trail Works, Lisa instó firmemente a los organismos locales, estatales y federales a promover los caminos como un negocio de iniciativa ecológica y positiva; una solución ganadora para todos.
Lisa Busch tiene un fuerte sentido de comunidad y la enérgica determinación de ayudar a sus conciudadanos de Alaska. Ha hecho de nuestra comunidad un lugar mejor para trabajar, un lugar mejor para vivir y, en definitiva, un lugar mejor para visitar. Ha acortado las distancias de nuestra ciudad al ayudar a restablecer el trabajo, la dignidad y la fe de los desempleados, y al generar un nuevo aprecio por el mundo natural que nos rodea. Disfrutamos ahora de un sistema de caminos de nivel mundial que enriquece nuestra calidad de vida y atrae a amantes de la naturaleza provenientes de lugares distantes. El logro de Linda Busch sugiere además una metáfora para nuestra comunidad: los senderos nos unieron al colocarnos en el mismo camino, nos rejuvenecieron al brindarnos nuevas oportunidades económicas y al acercarnos a la naturaleza que nos sustenta a todos.
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