Hace cinco años, el Dr. Hill Davis abandonó el mundo de la medicina corporativa, ya que no podía continuar su práctica en un sistema que él sentía se preocupaba más por las ganancias que por las personas. Como médico rural, el Dr. Davis fue testigo presencial de las desigualdades del sistema médico de la nación. Sus pacientes incluyeron a niños pequeños, ancianos, personas pobres y aquellos que no podían moverse de sus casas. Muchos de sus pacientes sólo hablaban español. El Dr. Davis luchó durante catorce años para equilibrar las necesidades de sus pacientes con los intereses financieros de las compañías de seguros, compañías de atención controlada y grupos médicos. Cuando el sistema de atención controlada comenzó a dilapidar el dólar por atención médica a expensas del paciente, el Dr. Davis abandonó la profesión médica a modo de protesta. Cuando la comunidad de Winters se enteró de esto, convocó a una asamblea comunal. Los pacientes desbordaron el diminuto edificio histórico para convencer al Dr. Davis de que continuará en la práctica de la medicina. La ciudad acordó crear un centro médico que permitiría al Dr. Davis brindar atención integral al paciente más allá de las consideraciones comerciales. En 2000, The Winters Healthcare Foundation, Inc. (Fundación de atención médica de Winters) fijó su residencia en un edificio del siglo XIX remodelado, en el cual el Dr. Davis comenzó a ofrecer atención médica integral a una comunidad postergada.
El “Doc Davis” no percibió sueldo durante los dos primeros años de vida de la Fundación. Aún no cobra el sueldo de un médico. Pero bajo su liderazgo, Winters Healthcare Foundation ahora suministra a Winters la atención médica integral que se merece. La Fundación cuenta con un Directorio comprometido a brindar atención médica orientada a la comunidad, que coloque a la gente en primer lugar. La Junta ha tenido un gran éxito. La clínica posee un médico auxiliar, un enfermero practicante, un psicólogo clínico y educador en salud, dos asistentes médicos y un equipo administrativo dedicado. El Dr. Davis trabaja entre 70 y 80 horas por semana como médico y también realiza consultas a domicilio. Aún es el médico de planta en los partidos locales de fútbol estudiantil, gestiona una práctica “sin barreras” y ofrece liderazgo y visión en un centro de atención que incluye educación general en salud y clases de cocina y de actividad física a los pacientes diabéticos e hipertensos. Además, es un especialista en salud del comportamiento que ayuda a los pacientes a sobreponerse a la adicción al cigarrillo, y trata a los pacientes con trastornos con ansiedad, depresión y otros trastornos mentales. El Dr. Davis cree que las personas mayores tienen derecho a vivir sus vidas en su casa y administra su cuidado para ayudar a garantizar este derecho esencial del paciente.
La familia del Dr. Davis comparte sus compromisos… y sus sacrificios. Cuando sus pacientes sólo podían pagarle con tamales, verduras, frutas, frutas secas, galletas, carne de venado y pescado, su esposa representaba el único apoyo financiero de la familia. Sus cuatro hijos acordaron renunciar al dinero para sus estudios universitarios y trabajar a la vez que estudiaban. La familia completa contribuyó a ayudar al Dr. Davis a brindar atención médica a todos los pacientes de Winters, en particular a los pobres y marginados.
El Dr. Davis sería un ángel si no fuera un doctor. No practica la medicina para volverse rico, y hace todo lo que sea necesario para ayudar a sus pacientes, incluso realizando consultas a domicilio en su bicicleta. Él ve a cada paciente como una persona, y lo trata con dignidad, afecto y dedicación. El Dr. Davis ayudó a crear un legado común de atención médica accesible orientada a la comunidad. En la actualidad, todos pueden recibir atención médica en Winters, incluso quienes no tienen dinero ni seguro médico. Puedo dar fe de la dedicación del Dr. Davis. Como terapeuta, ha sobrepasado los límites del deber, ya sea al sacar plastilina del oído de mi hija durante un fin de semana o al acostarse junto a un paciente moribundo para confortarlo en sus últimos momentos. La atención, las destrezas y la humanidad del Dr. Davis afectan la vida de cada uno de nosotros, y su dedicación ha ayudado a definir a Winters como una comunidad que realmente se preocupa y valora a todos sus ciudadanos.
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